Categoría: Argentina

Crónicas azuladas (I): La cotidianidad viaja en bicicleta

 Yo que pensaba  estaría sola, que me distendería a mirar el cielo, que pasaría los días pérdida entre calles, que llegaría sólo a dormir y que amanecería en la incomodidad de un lugar ajeno; sin embargo no, en Azul la cotidianidad viaja en bicicleta y yo como no sé andar sobre ruedas se imaginarán lo que puede pasar.

 

La última vez que subí a una bicicleta tendría unos nueve años y tenía rueditas. Iba con vos, pequeña hermana, y sonreíamos bajo el árbol de mango del patio de una de nuestras casas de la infancia. Ya después vinieron los patines, los raspones en las rodillas y el duro equilibrio para mantenerme caminando con la hiperflexibilidad, el desgaste de cartílagos y demás “bendiciones” de mi herencia genética. Pero la verdad, no me quejo; a veces me resulta simpático andar por ahí pensando en qué vereda o hueco voy a caer de manera desprevenida.

Crónicas azuladas (II): Reflexiones en el cementerio

Hay algo en los cementerios que me causa fascinación, miedo y calma. Mi fascinación viene porque me resulta interesante la capacidad humana de institucionalizar hasta las cosas a las que más teme:la muerte.

 El cementerio en Azul es una sociedad que funciona también según la escala económica del muerto. Están los nichos que son los más coloridos, los más chicos y en donde hay hasta cinco muertos; están los huecos comunes, en donde el cuerpo descansa bajo tierra en un perímetro rectangular señalado por ladrillitos, troncos o ramilletes de flores secas.