Categoría: Ecuador

25 de diciembre de ayuno y ayahuasca

Eran pasadas las 20.00 y el ruido de la bachata con el reguetón  no se detenía en San Luis. Etsa estaba nervioso porque habíamos ayunado todo el día y la ayahuasca estaba fresca para ser tomada esa noche. Alice y yo esperábamos sus instrucciones con imágenes de comida en la cabeza, hasta que hubo una decisión: -“Vamos a la casa de Janeth, allá beberán”.

El reloj marcaba casi las 21.00; la casa estaba a unos 30 minutos de caminata, bosque adentro. No había luna y la tierra estaba húmeda por las lluvias de días pasados. Alice subió por sus cosas y yo dudé un poco. Me acerqué a la abuela Pañasña en busca de su consentimiento y ella sólo me ofreció sus botas de caucho, desconozco si observó el miedo en mis ojos, si escuchó el latido apresurado de mi corazón.