Categoría: Baúl de intenciones

¿Por qué enagua.me?

Alicia guardaba sus enaguas viejas en el clóset. Lucían amarillentas y desgastadas, tenían encaje y la mayoría banda elástica en la cintura. Aunque ella prefería usar pantalón de algodón, siempre que tenía una reunión especial optaba por escoger alguna de sus viejas enaguas para complementar el vestido o la falda y sumarse a la ocasión.
A Alicia le gustaba pintarse los labios, siempre prefería un rojo pálido o un marrón que acentuaba su piel blanca y sus ojos esmeraldas. También pedía ayuda para pintarse las uñas. Yo siempre observaba a Alicia con la ilusión con que se mira a una mujer hermosa, valiente, llena de amor.

¿A dónde vamos en 2017?

Es la pregunta que nos hacemos todos los últimos días de diciembre. Un nuevo año siempre es una oportunidad, algo así como una larga carretera con una montaña altísima al final, que esconde un paisaje u objeto que deseamos con mucha ilusión.

Desde que inició el 2017 me vengo haciendo la pregunta y, como también es costumbre, tuve que sentarme a encontrar respuestas mientras escribo.

¿Por qué viajo?

Muchas veces hacemos las cosas sin preguntarnos por qué. Es como un instinto natural, una fuerza que nos conduce a hacerlas sin pensar de más, un guiño a nuestra condición animal. Cuando viajamos, a veces, nos pasa eso. Vamos de un lado a otro, subimos y bajamos de un bus, despertamos en almohadas distintas y caminamos con personas desconocidas sin buscar una justificación. Pero, cuando decidimos quedarnos quietos y recordamos aquellos días nómadas esas preguntas asaltan diariamente, con violencia; casi como regaños a esa decisión.

Hace días la pregunta ¿por qué viajo? se me repite, entonces decidí enumerar rápidamente mis porqués sin los artilugios de la palabra escrita. Me di cinco minutos y escribí sobre la hoja en blanco lo primero que me pasó por la mente, ahora me reto a reflexionar sobre cada sentencia.