Categoría: Uruguay

Caminar junto al rugido del mar

Cuando decidí ir a la Costa uruguaya todos me dijeron que tenía que ir a Cabo Polonio. Que era mágico, que cambiaría mi vida, que el paisaje era maravilloso; que tenía que planificar mi ida y vuelta en los camiones, que no soportaría la caminata, que pin pan pun.

A todos les digo: sí, es un lugar hermoso-como toda la costa de este país-, que no cambio mi vida pero que sirvió para demostrarme a mí misma que mis piernas no son tan enclenques como yo-y la mayoría-pensaba y que siempre que vaya a mi ritmo y haciendo las pausas necesarias, yo llego a donde quiera-claro, ¡no me pidan que escale una montaña! -. Como sospecharán todos, mi compañera Desi y yo somos tan osadas que fuimos a Cabo Polonio y volvimos a Valizas caminando. Sí, sin camiones, ni buses ni ambulancias.

Haciendo dedo en la ruta (II)

En mi pasado relato te conté sobre mi primera vez haciendo dedo por Punta del Diablo y Barra de Valizas. Ahora, los caminos nos llevaron de La Paloma a Montevideo y lo más gracioso fue que esta experimentación de ser autoestopistas por la costa uruguaya no pudo terminar mejor. Entre cumbias, aplausos y volantes sueltos llegamos a Montevideo más rápido que en un bus convencional.

Haciendo dedo en la ruta (I)

Tiempo máximo de espera: 1 hora

Tiempo mínimo: 2 minutos

Duración máxima de un viaje: Hora y media

Duración mínima: 10 minutos

“No vayas con extraños”, “paga siempre para ir cómoda”, “no te estés riendo mucho a la primera porque quedarás como una regalada” y  podría seguir con más sentencias que nos enseñan desde chicos a desconfiar de la gente, a estar siempre en una burbuja de confort o a mostrar esa cara de odiosa que tus amigos, años más tarde, te confesarían que tuviste la primera vez que cruzaron palabras.